
Se puso su vestido que tanto te gustaba, te espero horas y horas mirando el mar soñando con ese segundo, ese minuto, ese momento donde un hombre apareceria por sus espaldas o sus alrededores, le palmaria la espalda y pronunciaria su nombre, donde a esto ella gira su cabeza y ve al hombre que le deparó el destino que la iba a hacer feliz. Pero ese segundo, ese minuto, ese momento jamas llego


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